Hay proyectos que te recuerdan por qué la influencia funciona cuando se hace bien.
La Watch Party de Lay’s para vivir el inicio del Mundial fue uno de ellos.
Más de 5.000 personas en el Palacio Vistalegre, David Villa como anfitrión, El Chiringuito, creadores, fútbol, contenido, sorpresas y un sofá gigante que convirtió el recinto en el salón futbolero más grande de España.
Pero desde 2.10 Agency, lo que más nos gusta de este proyecto no es solo el tamaño de la producción.
Es la idea que había detrás.
Cuando una marca entra en un territorio como el fútbol, especialmente durante un Mundial, no basta con aparecer. Hay que entender cómo lo vive la gente.
Y hoy el fútbol se vive de muchas maneras: en la grada, en casa, en Twitch, en TikTok, en stories, en grupos de WhatsApp, en clips que circulan al minuto y en conversaciones que empiezan antes del partido y siguen mucho después del pitido final.
Por eso, la parte de creadores era clave.
No se trataba de juntar nombres grandes sin más. Se trataba de reunir perfiles capaces de conectar con comunidades distintas y de contar lo que estaba pasando desde dentro, con su propio tono y de forma natural.
DjMariio, Nil Ojeda, Ubietoo, Javi Hoyos, Noe9977 y muchos más ayudaron a llevar la experiencia más allá del recinto, mezclando fútbol, entretenimiento y lifestyle como realmente se vive hoy un gran evento deportivo.
El sofá gigante era la excusa perfecta. Lay’s puso el punto de partida. Pero la gente, los creadores y la energía del momento hicieron el resto.
Para nosotros, esa es la parte más potente del marketing de influencia: cuando no se nota como una capa añadida, sino como algo que forma parte de la experiencia.
Desde 2.10 Agency, nos quedamos con una idea: la influencia funciona cuando no intenta robar protagonismo, sino sumar verdad a lo que ya está pasando.
Y en un Mundial, pocas cosas son más auténticas que juntarse, picar algo, sufrir un poco, celebrar mucho y vivir el fútbol acompañado.
Pero, sobre todo, nos quedamos con el trabajo en equipo que hubo detrás. Porque una experiencia así no sale adelante por una sola agencia, una sola idea o una sola ejecución. Sale cuando marca, producción, medios, creadores y partners reman en la misma dirección.
Gracias a Lay’s y PepsiCo por la confianza y por apostar por una activación con esta ambición; a Lateral Thinking por dar forma a una idea tan potente; al equipo de producción por hacer que todo cobrara vida en Palacio Vistalegre; a OMD España por acompañar la amplificación y a todos los creadores, talentos y equipos que hicieron que aquello se sintiera tan vivo dentro como fuera del recinto.
Desde nuestra parte, fue un orgullo aportar nuestra visión desde el marketing de influencia y ayudar a que la experiencia conectara con las comunidades de una forma natural, entretenida y creíble.
No Lay’s. No Game.




